¿Qué marca de fuego tiene el movimiento feminista en Argentina?

Feminismo Argentino: Horizontalidad y Resistencia

06/11/2022

Valoración: 4.05 (5820 votos)

El movimiento feminista en Argentina se erige como un faro de transformación social, destacándose por una característica que lo define y distingue: su profunda horizontalidad y su dinámica democrática. Esta "marca de fuego" no es una novedad, sino el resultado de décadas de construcción y una voluntad política arraigada en quienes lo conforman. Desde asambleas multitudinarias en barrios como Chacarita o la villa 1-11-14, hasta los históricos Encuentros Nacionales de Mujeres, la capacidad de convocar a cientos de miles de mujeres, travestis y trans de diversos orígenes geográficos, políticos y sociales, sin necesidad de credenciales para tomar la palabra, es el motor de su incesante crecimiento y su impacto en la sociedad argentina.

¿Cuál es la historia de la lucha feminista en Argentina?
La lucha feminista en Argentina tiene una historia rica y compleja en la que podemos remontarnos desde los años 1800 y que continúa hasta la actualidad impactando positivamente en diversos ámbitos económicos, políticos, culturales y sociales.

Esta forma de organizarse, donde la diversidad, la democracia y la incorporación constante de nuevas demandas son pilares fundamentales, ha permitido que el movimiento feminista desborde las estructuras tradicionales y se convierta en una fuerza de masas inigualable. Como lo explica Diana Broggi, psicóloga y titular de la Dirección de Políticas Feministas de la Universidad Nacional de La Plata, esta dinámica "se ha puesto por delante la decisión política de quienes conformamos el movimiento hace décadas", formando parte de una "cultura organizacional de cómo hacer política de masas". Lucía Mazzotta, militante territorial en la Casa de la Mujer de la villa 1-11-14, complementa que existe una "voluntad, desde el movimiento feminista, las organizaciones y los distintos activismos, de sostener estas formas de organización", aunque aclara que "no es algo que se da naturalmente", sino que se construye día a día.

Índice de Contenido

Un Legado Histórico: Desde el Siglo XIX hasta Hoy

La lucha por los derechos de las mujeres en Argentina tiene raíces profundas que se remontan a finales del siglo XIX. Fue en ese período cuando mujeres anarquistas comenzaron a cuestionar las prácticas machistas y a exigir sus derechos, sentando las bases de lo que sería un movimiento imparable. A principios del siglo XX, figuras como Juana Manso, una de las primeras mujeres en ocupar un cargo público en el Consejo Nacional de Educación Argentino, y Petrona Rosende, fundadora de "La Aljaba", el primer periódico feminista del país en 1852, abogaron incansablemente por la educación y la participación femenina en la esfera pública.

El siglo XX trajo consigo hitos fundamentales. En 1910, Buenos Aires fue sede del Primer Congreso Femenino Internacional, un espacio crucial para debatir sobre educación, trabajo y derechos políticos. En 1919, Julieta Lanteri hizo historia al convertirse en la primera mujer en votar en Argentina, un acto excepcional que marcó un precedente. Sin embargo, el avance más significativo en la conquista de los derechos políticos se materializó en 1947 con la sanción de la ley de sufragio femenino, impulsada por la determinación de figuras como Alicia Moreau de Justo y, decisivamente, Eva Duarte de Perón. Esta ley permitió que las mujeres argentinas votaran por primera vez en 1951, marcando un antes y un después en la participación ciudadana.

Durante las décadas de 1960 y 1970, el feminismo se entrelazó con movimientos sindicales y de derechos humanos, impulsando demandas por igualdad salarial y condiciones laborales dignas. La declaración de 1975 como Año Internacional de la Mujer por parte de las Naciones Unidas fortaleció la organización de grupos feministas en el país. En este período también se lograron leyes históricas en la esfera privada, como la legislación del matrimonio civil, el derecho a la patria potestad compartida y el divorcio vincular, otorgando a las mujeres mayor autonomía sobre sus proyectos de vida personal.

La dictadura militar (1976-1983) representó un período oscuro de persecución y represión para las organizaciones feministas y las mujeres militantes. No obstante, de esta etapa de dolor surgieron símbolos de resistencia inquebrantable: las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, cuya lucha por la memoria, la verdad y la justicia por sus hijos e hijas desaparecidos dejó una huella imborrable en la visibilización del rol de las mujeres en la lucha política latinoamericana y mundial.

Hitos de Masificación: Ni Una Menos y la Marea Verde

Con el regreso de la democracia en 1983, el movimiento feminista cobró un nuevo impulso. Un punto de inflexión fue la realización del primer Encuentro Nacional de Mujeres (ENM) en 1986 en Buenos Aires. Este evento, que inició con un millar de participantes, se ha replicado anualmente en distintas ciudades, superando las 50.000 asistentes en sus últimas ediciones. Los ENM son espacios paradigmáticos de la horizontalidad del movimiento, funcionando en comisiones de debate democráticas donde todas las voces son escuchadas y las iniciativas se toman por consenso. De estos encuentros surgieron impulsos fundamentales para leyes como el cupo femenino, la patria potestad compartida y el divorcio, evidenciando su poder transformador.

Sin embargo, la masificación sin precedentes del feminismo argentino en los últimos años se explica en gran medida por la irrupción del movimiento Ni Una Menos, el 3 de junio de 2015. Esta primera jornada nacional contra los femicidios fue una respuesta contundente a la creciente ola de violencia machista, logrando instalar la problemática en la agenda pública y movilizando a millones. El Observatorio Mumala, "Mujeres, Disidencias y Derechos", ha sido clave en registrar la alarmante cifra de femicidios, destacando la necesidad de mantener esta figura penal y visibilizando que, lamentablemente, cada 25 horas una mujer es víctima de femicidio en el país.

Otro hito trascendental fue la lucha por la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo, conocida como la Marea Verde. En 2018, miles de mujeres y personas gestantes protagonizaron movilizaciones masivas en todo el país, exigiendo el derecho al aborto legal, seguro y gratuito. Aunque inicialmente fue rechazado por el Congreso, el debate público sin precedentes sentó las bases para que, finalmente, en 2020, se aprobara la Ley 27.610. Esta conquista posicionó a Argentina como uno de los pocos países de América Latina en legalizar el aborto, salvando la vida de miles de mujeres cada año y demostrando la fuerza imparable de la movilización feminista.

Conquistas Legislativas y Sociales: Un Camino de Avances

La capacidad de incidencia del movimiento feminista argentino se ha traducido en importantes avances legislativos y transformaciones sociales que han redefinido el marco de derechos en el país. A continuación, se presenta una tabla con algunas de las leyes más significativas impulsadas o apoyadas por este movimiento:

AñoLey / HitoImpacto Principal
1947Ley de Sufragio FemeninoPermitió a las mujeres votar y ser elegidas, ampliando la participación política.
1975Año Internacional de la MujerFortaleció la organización de grupos feministas y visibilizó sus demandas a nivel internacional.
1987Primer Encuentro Nacional de MujeresCreación de un espacio anual de debate, organización y articulación de demandas feministas.
1991Ley de Cupo Femenino (Ley 24.012)Estableció un mínimo de 30% de mujeres en las listas electorales, promoviendo su representación política.
2012Ley de Identidad de Género (Ley 26.743)Reconoce el derecho a la identidad de género autopercibida, sin requisitos médicos o judiciales.
2012Reforma Código Penal (Ley 26.791)Incorporó el femicidio como agravante del homicidio, visibilizando y penalizando la violencia machista extrema.
2015Movimiento Ni Una MenosMasiva movilización social contra los femicidios y la violencia de género, instalando la problemática en la agenda pública.
2017Ley de Paridad de Género (Ley 27.412)Estableció la paridad (50%) en las listas electorales para cargos legislativos nacionales.
2020Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (Ley 27.610)Legalizó el aborto hasta la semana 14 de gestación, garantizando un derecho fundamental de salud sexual y reproductiva.

Estas conquistas no solo se limitan al ámbito legislativo. El feminismo ha contribuido a la visibilización de las diversidades de género, impulsando el reconocimiento de derechos para la comunidad LGBTIQ+. En el ámbito económico, se han logrado avances en derechos laborales como la licencia por maternidad y la extensión de la jubilación a amas de casa, además de la promoción de políticas de equidad salarial.

Desafíos Actuales y Resistencia Constante

En el contexto actual, el movimiento feminista argentino enfrenta nuevos y significativos desafíos. Las decisiones del gobierno en turno, que han implicado el desmantelamiento y el intento de eliminación de avances logrados en materia de género, derechos LGBTIQ+ y derechos humanos, han generado una fuerte reacción. La eliminación de programas de asistencia, el recorte de fondos destinados a la lucha contra la violencia de género y, notablemente, el intento de eliminar la figura del femicidio como agravante en los delitos de homicidio, han sido denunciados por organizaciones feministas como un alarmante retroceso.

¿Qué servicios ofrece la ONG feminista de Argentina?
es una ONG feminista de Argentina fundada en 1979, que trabaja en la prevención de la violencia de género y el apoyo a mujeres víctimas de violencia. Ofrece servicios como asesoramiento jurídico, psicológico y social, así como refugio temporal para mujeres y sus hijos.

A pesar de estos embates, la respuesta del feminismo ha sido la resistencia. Las movilizaciones han crecido en número y fuerza, con marchas multitudinarias que exigen la continuidad y el fortalecimiento de las políticas públicas que protegen a las mujeres y diversidades. La desfinanciación y cierre de departamentos y programas que promovían derechos y asistían a miles de mujeres y personas LGBTIQ+ en la prevención de la violencia han profundizado la desigualdad social histórica. Sin embargo, el compromiso de las organizaciones y activistas se mantiene firme: no permitirán que se desmantelen los derechos conquistados a lo largo de décadas de lucha. Esta es la esencia de la resistencia feminista argentina.

¿Quién Dirige el Feminismo Argentino? La Fuerza de la Multiplicidad

Una de las preguntas recurrentes ante la magnitud del fenómeno feminista en Argentina es quién lo dirige o acumula políticamente su movilización. La respuesta es compleja y, a la vez, reveladora de su propia naturaleza: no existe un único sector o figura que se identifique de forma unívoca con el movimiento. Como analiza Diana Broggi, "lo que ha potenciado el método es la posibilidad de masificarse y renovarse permanentemente atravesando todo tipo de fronteras de clase, generacionales, interculturales". Esta transversalidad genera una "imposibilidad de la emergencia de referencias únicas", lo cual, lejos de ser una limitación, es un signo de su vitalidad.

El feminismo argentino se nutre de una multiplicidad de voces y corrientes, como el "feminismo popular", que articula la lucha contra distintas formas de opresión (raza, clase, género). Referentes como la joven militante Ofelia Fernández, portavoces de la Campaña por el Derecho al Aborto como Nina Brugo y Martha Rosenberg, o académicas como Diana Maffia y Dora Barrancos, son solo algunas de las figuras que contribuyen a su construcción colectiva. Todas ellas, con sus historias y articulaciones políticas, apelan al trabajo colectivo y a la masividad que han contribuido a construir. El objetivo final es que esta transversalidad se traduzca en "plataformas políticas que permitan cambios hacia adelante y transformaciones estructurales para el conjunto del pueblo".

Preguntas Frecuentes sobre el Feminismo Argentino

El movimiento feminista en Argentina ha generado un enorme interés y también muchas interrogantes. A continuación, abordamos algunas de las preguntas más comunes para clarificar su impacto y funcionamiento:

¿Cuál es la "marca de fuego" del movimiento feminista en Argentina?

La "marca de fuego" o característica distintiva del movimiento feminista en Argentina es su horizontalidad y su dinámica democrática. Esto se manifiesta en la organización a través de asambleas abiertas donde cualquiera puede participar y tomar la palabra, sin necesidad de credenciales, y en la toma de decisiones por consenso. Este modelo inclusivo ha sido clave para su masificación y su capacidad de incorporar diversas voces y demandas.

¿Cuándo comenzó la lucha feminista en Argentina?

La lucha feminista en Argentina tiene sus orígenes a finales del siglo XIX, con mujeres anarquistas y figuras intelectuales como Juana Manso y Petrona Rosende, quienes ya promovían la educación y la participación de las mujeres en la esfera pública.

¿Qué es Ni Una Menos y cuál fue su impacto?

Ni Una Menos es un movimiento social masivo que surgió en Argentina el 3 de junio de 2015, en respuesta a la creciente cantidad de femicidios. Su impacto fue fundamental para visibilizar la problemática de la violencia de género, instalarla en la agenda pública y movilizar a millones de personas, convirtiéndose en un referente de la lucha contra la violencia machista a nivel nacional e internacional.

¿Qué es la Marea Verde y qué logró?

La Marea Verde es el nombre que se le dio al movimiento masivo en Argentina que luchó por la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo (IVE). Logró la aprobación de la Ley 27.610 en 2020, que legalizó el aborto hasta la semana 14 de gestación, garantizando un derecho fundamental de salud sexual y reproductiva y evitando miles de muertes por abortos clandestinos.

¿Qué leyes importantes se han logrado gracias al movimiento feminista?

Entre las leyes más importantes impulsadas o logradas por el movimiento feminista en Argentina se encuentran la Ley de Sufragio Femenino (1947), la Ley de Cupo Femenino (1991), la Ley de Identidad de Género (2012), la incorporación del femicidio como agravante en el Código Penal (2012), la Ley de Paridad de Género (2017) y la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (2020), entre otras que han transformado los derechos civiles, laborales y sociales de las mujeres y personas LGBTIQ+.

¿Cómo se organiza el movimiento feminista en Argentina sin un liderazgo único?

El movimiento feminista en Argentina se organiza a través de una multiplicidad de espacios y colectivos que operan de forma horizontal y descentralizada. Los Encuentros Nacionales/Plurinacionales de Mujeres, Travestis y Trans son un ejemplo clave, donde se debaten y consensuan demandas. Esta falta de un liderazgo único se considera una fortaleza, ya que permite la inclusión de diversas perspectivas (generacionales, de clase, interculturales) y una constante renovación, como lo demuestra el cambio de nombre del ENM a Encuentro Plurinacional de Mujeres, Travestis y Trans, reflejando su capacidad de incorporar nuevos sectores y demandas.

¿Qué desafíos enfrenta el feminismo argentino actualmente?

Actualmente, el feminismo argentino enfrenta desafíos derivados de las políticas del gobierno en turno, que incluyen el desmantelamiento de programas de género, recortes presupuestarios para la lucha contra la violencia machista y el intento de eliminar figuras legales como el femicidio. El movimiento responde a estos desafíos con una fuerte resistencia, movilizaciones y la defensa activa de los derechos conquistados y las políticas públicas.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Feminismo Argentino: Horizontalidad y Resistencia puedes visitar la categoría Sushi.

Subir