¿Qué es la película como el wasabi cuando comes sushi?

El Wasabi del Cine: Sabor Inesperado en el Sushi Cinematográfico

18/02/2023

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Cuando nos sentamos frente a un plato de sushi, fresco y cuidadosamente preparado, nuestras expectativas suelen estar claras: arroz perfectamente sazonado, pescado de calidad, la sutileza del nori y quizás un toque de salsa de soja. Pero hay un pequeño elemento verde, a menudo subestimado o temido, que tiene el poder de transformar por completo esa experiencia: el wasabi. Su pungencia única, su golpe repentino y su calor efímero pueden ser una sorpresa, un desafío o, para los conocedores, el complemento perfecto que realza cada bocado. Esta dualidad, este poder de alterar la percepción, es precisamente lo que el aclamado director Santiago Mitre evocó al describir una de sus películas más recientes, *Pequeña flor*, como “esta película es como el wasabi cuando comes sushi”. Pero, ¿qué significa realmente esta comparación y cómo se relaciona con el arte de crear y consumir cine?

Para entender la profundidad de esta analogía, primero debemos adentrarnos en el mundo del wasabi en sí. Conocido como rábano picante japonés, el wasabi (Wasabia japonica) es una planta de la familia de las crucíferas, cultivada tradicionalmente en lechos de agua fría y limpia en Japón. A diferencia del picante de los chiles, que activa receptores de calor en la boca, el wasabi libera compuestos isotiocianatos al ser rallado, los cuales se volatilizan y ascienden por las fosas nasales, provocando una sensación de ardor que muchos describen como un 'golpe en la cabeza' o una 'patada' nasal. Este efecto es intenso pero, crucialmente, de muy corta duración, disipándose rápidamente y dejando una sensación de limpieza en el paladar, preparándolo para el siguiente bocado de sushi. Su función no es solo añadir picor, sino también equilibrar la riqueza del pescado graso, potenciar los sabores sutiles y, según la tradición, poseer propiedades antibacterianas.

¿Qué es el wasabi auténtico?
El wasabi auténtico tiene un picor agudo y picante, pero su intensidad es breve y se desvanece rápidamente. Dato ?: La enzima llamada mirosinasa presente en esta raíz se descompone rápidamente al entrar en contacto con el aire, lo que reduce su picor. Es lo que permite que el sabor picante se libere cuando se mastica o se aplasta la raíz fresca.

Lamentablemente, gran parte del wasabi que se consume fuera de Japón es una imitación. Lo que a menudo se sirve en restaurantes occidentales es una mezcla de rábano picante occidental, mostaza y colorante verde, con apenas una fracción (o nada) de wasabi real. El wasabi auténtico, rallado fresco, tiene una textura más suave y un sabor más complejo, con notas dulces y herbáceas antes de que aparezca el golpe característico. Esta distinción es fundamental: el wasabi auténtico es una experiencia matizada y efímera; la imitación es un picante unidimensional. Esto nos lleva a la analogía de Mitre.

Santiago Mitre, un director que, a sus 41 años, ya ha forjado una obra relevante en el cine de habla hispana, es conocido por películas de corte marcadamente político como *El estudiante*, *La Patota* y *La Cordillera*. Sus trabajos anteriores lo posicionaron como un realizador con una voz clara en temas sociales y de poder. Sin embargo, con *Pequeña flor* (o *Petite fleur*), el director argentino dio un giro inesperado. Esta comedia negra, que inauguró el Bafici 2022, representó un “desmarque estilístico” notorio, navegando por aguas de un costumbrismo fantástico que envuelve a un matrimonio franco-argentino. Es una película que Mitre mismo describe como su obra “menos ‘seria’ y más jugada en varios sentidos”. Aquí es donde la analogía con el wasabi cobra pleno sentido.

Cuando Mitre dice que *Pequeña flor* es “como el wasabi”, está sugiriendo que su película no es lo que uno esperaría de él. Así como el wasabi interrumpe la monotonía del sabor del sushi con un estallido repentino, *Pequeña flor* irrumpe en la filmografía de Mitre y, quizás, en las expectativas del público y de los programadores de festivales, con una propuesta inusual y audaz. El wasabi es anómalo en el contexto de un plato de sushi si se espera solo la suavidad del pescado y el arroz; de la misma manera, *Pequeña flor* es un objeto anómalo en el circuito de festivales que quizás esperaban otra película “política” de Mitre, especialmente de un director latinoamericano, donde, como él mismo insinúa, existe una “soberanía del tema” que inclina la balanza hacia lo “social”.

La película, al igual que el wasabi, fue una sorpresa que no todos los paladares estaban listos para apreciar. Mitre confiesa que fue rechazada por tres o cuatro de los festivales más importantes, lo que le valió el calificativo de “película maldita”, algo de lo que, paradójicamente, se siente “orgulloso”. Esto refuerza la idea del wasabi: su sabor intenso y único no es para todos. Algunos lo encuentran demasiado fuerte o disruptivo; otros, sin embargo, lo valoran precisamente por su capacidad de romper con lo predecible, de ofrecer una experiencia sensorial que va más allá de lo convencional. *Pequeña flor* juega con muchos formatos, es “rara”, y no encaja en las categorías habituales, lo que la hace, precisamente, el wasabi de su filmografía.

El arte de dosificar el wasabi en el sushi es una lección en sí misma. Se usa con moderación, una pequeña cantidad para realzar el sabor, no para dominarlo. De manera similar, una película “wasabi” no busca ser una agresión constante, sino ofrecer momentos de impacto, de sorpresa, de humor inesperado o de una perspectiva fresca que sacude al espectador de su letargo. *Pequeña flor* le permitió a Mitre descubrir que podía “hacer reír” a la gente, un “hallazgo” personal que lo saca de su zona de confort y lo proyecta hacia nuevas exploraciones artísticas. Es el equivalente a descubrir que el wasabi, además de su picor, tiene matices que pueden ser deliciosos y liberadores.

Consideremos cómo el cine, en general, puede adoptar esta cualidad de “wasabi”. No se trata solo de ser chocante o provocador, sino de ser genuino, de tener una voz propia que no teme desviarse de las fórmulas establecidas. Las películas “wasabi” son aquellas que, como el wasabi auténtico, no se diluyen en imitaciones. Son creaciones que mantienen su integridad y ofrecen una experiencia sin concesiones, incluso si eso significa ser “malditas” o no encajar en los moldes de la industria. Son las obras que, al igual que el wasabi limpia el paladar, limpian la mente del espectador de preconcepciones, invitándolo a una nueva forma de ver y sentir.

AspectoCine 'Suave' (Tradicional/Esperado)Cine 'Wasabi' (Inesperado/Audaz)
ExpectativasCumple con géneros y estilos preestablecidos.Desafía las convenciones, rompe moldes.
Reacción del PúblicoConfortable, predecible, fácil de digerir.Sorpresiva, puede generar risa, desconcierto o incomodidad.
ImpactoAgradable, pero quizás olvidable a largo plazo.Deja una impresión duradera, memorable, única.
Recepción CríticaPuede ser bien recibida si sigue las tendencias.Polarizante; amada por unos, rechazada por otros (como festivales).
Propósito ArtísticoEntretener, confirmar, consolidar.Provocar, explorar, expandir los límites.

El legado de una experiencia “wasabi”, ya sea en el sushi o en el cine, es que se queda contigo. No es el sabor más predominante, pero es el que añade la chispa, el que te hace recordar ese momento. Las películas que son “como el wasabi” son aquellas que, a pesar de (o gracias a) su peculiaridad, se incrustan en la memoria colectiva, inspirando conversaciones y desafiando lo que creíamos saber sobre el arte. Para Santiago Mitre, *Pequeña flor* ha sido una liberación, una oportunidad para explorar nuevos territorios creativos y para demostrar que el cineasta que hacía dramas políticos también puede hacer reír, y de una manera original y valiente. Es el sabor de la libertad creativa, ese golpe inesperado que, al final, se agradece.

Preguntas Frecuentes sobre el Wasabi y su Analogía en el Arte

¿Es el wasabi realmente tan picante como se dice?

Sí, el wasabi real tiene un picor muy intenso, pero su naturaleza es diferente a la de los chiles. El picor del wasabi es volátil y se siente principalmente en la nariz y la parte superior de la cabeza, pero se disipa muy rápidamente, dejando una sensación de frescura y limpieza en el paladar. La mayoría de lo que se vende como wasabi fuera de Japón es rábano picante teñido, que puede ser picante, pero carece de la complejidad y la fugacidad del wasabi auténtico.

¿Cómo puedo reconocer el wasabi auténtico?

El wasabi auténtico se presenta generalmente como un rizoma (raíz) que se ralla fresco en el momento de servir. Si se presenta como una pasta prefabricada de color verde brillante, es muy probable que sea una imitación. El wasabi real tiene un color verde más pálido y una textura granulada cuando se ralla. Su sabor es más dulce y herbáceo antes de que el picor se manifieste.

¿Qué significa que una obra de arte sea 'como el wasabi'?

Significa que la obra es inesperada, intensa y puede provocar una reacción fuerte o sorprendente en el espectador. Al igual que el wasabi rompe la monotonía del sabor del sushi, una obra de arte 'wasabi' rompe con las convenciones, desafía las expectativas y ofrece una experiencia que puede ser inicialmente chocante o inusual, pero que finalmente enriquece y transforma la percepción del receptor.

¿Por qué algunos festivales rechazan películas 'wasabi'?

Los grandes festivales de cine a menudo buscan películas que encajen en ciertas categorías o que aborden temas específicos que son populares en un momento dado. Una película 'wasabi', por su naturaleza de romper moldes y ser 'rara' o 'anómala', puede no encajar en la programación preestablecida de un festival, especialmente si el director es conocido por un tipo de cine diferente. Su originalidad y riesgo pueden ser vistos como una desventaja por programadores que buscan seguridad o predictibilidad, aunque para otros sean precisamente sus mayores virtudes.

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