¿Qué pescados usan los Omakase en Buenos Aires?

Omakase en Buenos Aires: Más Allá del Salmón

01/06/2023

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En el vibrante escenario gastronómico de Buenos Aires, un concepto culinario japonés ha ganado un terreno formidable, capturando la atención y el paladar de los amantes de la buena mesa: el Omakase. Esta palabra, que se traduce como “se lo dejo a usted”, encarna una filosofía de confianza y entrega total entre el comensal y el itamae, el maestro sushiman. Más que una simple comida, el Omakase es un ritual, una invitación a dejarse llevar por la sabiduría y la creatividad del chef, quien selecciona y prepara cada bocado basándose en los ingredientes más frescos y de temporada disponibles en el día.

¿Qué pescados usan los Omakase en Buenos Aires?
Hoy ninguno de los omakase que hay en Buenos Aires basa su menú en el salmón o en el queso de tipo Philadelphia; en cambio, juegan con una diversidad enorme de pescados, incluyendo chernia, caballa, anchoa, besugo, lisa, corvina, lenguado, mero, trucha. En temporada de verano aprovechan el preciado pez limón, también el bonito de carne mantecosa.

Lejos de los menús preestablecidos y las decisiones de carta, el Omakase ofrece una experiencia espontánea y profundamente personal. Es una sofisticada reinterpretación de la pregunta clásica “¿qué me recomendás?”, pero elevada a un arte donde la sorpresa y la excelencia son las protagonistas. La esencia de este compromiso es doble: el cliente deposita su fe en el cocinero, arriesgándose a probar sabores y texturas que quizás nunca hubiera elegido por sí mismo; y el chef, en respuesta a esa confianza, se compromete a ofrecer lo mejor de sí, utilizando su destreza y los ingredientes más sublimes.

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La Revolución Omakase en Buenos Aires: Adiós al Salmón

Durante años, el sushi en Argentina estuvo casi exclusivamente ligado a un trío ineludible: salmón, palta y queso crema. El salmón, a pesar de su popularidad, se había convertido en una suerte de prisión creativa para los restaurantes, limitando la experimentación y la diversidad. Su sabor omnipresente y las controversias ambientales asociadas a su cría en mar abierto, lo hicieron un punto de quiebre para muchos chefs visionarios. Es aquí donde el Omakase emerge como la llave que abre esas rejas autoimpuestas, liberando la cocina japonesa en Buenos Aires hacia un horizonte de infinitas posibilidades.

“Quise priorizar el producto local. Yo iba a la pescadería, veía que había pescados superfrescos, pero que la gente sólo llevaba salmón, merluza, rabas, langostinos. Si ofrecías otra cosa, nadie la pedía. El formato omakase me vino ideal para desarrollar algo propio con materia prima local, con una base de sushi, que era algo que los comensales ya conocían y aceptaban”, explica Edgardo Kuda, la mente maestra detrás de Kuda, uno de los omakase más aclamados del país. Esta visión es compartida por muchos, impulsando una profunda transformación en la oferta de sushi de alta gama en la capital argentina.

La búsqueda de una identidad culinaria propia, que fusionara las raíces japonesas con la riqueza de la materia prima argentina, fue fundamental. Edgardo Kuda lo resume así: “Hice un trabajo interior muy fuerte sobre identidad. Soy nieto de japoneses, a la vez soy claramente argentino. Entonces no me sentía identificado con la cocina japonesa tradicional, tampoco con esa mezcla nikkei peruano-japonesa que se veía en muchos lados. Me tomó varias sesiones de terapia entender esto: hoy ofrezco una cocina nikkei argentino-japonesa, donde más del 90 por ciento de las materias primas que usamos son locales, desde los fermentos, como la salsa de soja y otras salsas, hasta el arroz y los pescados. Los que vienen a Kuda probarán muchas veces cosas que nunca antes probaron”.

Pescados y Mariscos Locales: El Corazón del Omakase Porteño

El fin de la hegemonía del salmón en los Omakase de Buenos Aires ha abierto un abancho de opciones marinas que pocos imaginaban. Los chefs, con su compromiso de ofrecer lo mejor del día, se sumergen en la diversidad de las costas argentinas y los ríos, seleccionando joyas que transforman en nigiris, sashimis y otras delicias. La lista es vasta y sorprendente, abarcando desde pescados de carne blanca y delicada hasta especies más grasas y de sabor intenso. Estos son algunos de los protagonistas que se encuentran en las barras de Omakase de la ciudad:

  • Chernia: Un pescado de carne blanca, firme y sabor suave, muy versátil para diversas preparaciones.
  • Caballa: Un pescado azul, graso y de sabor intenso, ideal para maduraciones o ligeros sellados.
  • Anchoa: A menudo se utiliza la anchoa fresca, de sabor pronunciado y salado, con una textura tierna que sorprende.
  • Besugo: Delicado, de carne blanca y fina, perfecto para nigiris que realzan su pureza.
  • Lisa: Un pescado versátil, con carne firme y sabor suave, que se presta a diferentes técnicas.
  • Corvina: Carne blanca y magra, de textura firme, muy apreciada por su sabor limpio.
  • Lenguado: Un pescado plano de carne blanca, muy delicada y fina, ideal para preparaciones sutiles.
  • Mero: De carne blanca y firme, con un sabor medio que lo hace muy adaptable.
  • Trucha: Un pescado de agua dulce con un sabor distintivo y una textura tierna, a menudo madurada para realzar su umami.
  • Pez Limón: Altamente valorado, especialmente en temporada de verano, por su carne firme y sabrosa.
  • Bonito: Un pescado de carne mantecosa y sabor pronunciado, que aporta una riqueza particular.

Pero el mar argentino no solo ofrece pescados. Los omakase también exploran una impresionante variedad de mariscos, moluscos y bivalvos, que añaden capas de complejidad y textura a la experiencia. Entre ellos se encuentran la exótica panopea, tiernos calamares, dulces almejas, sabrosos mejillones y las delicadas navajas, entre otros tesoros marinos que enriquecen cada secuencia del menú.

Técnicas Culinarias que Elevan la Experiencia

La maestría de un itamae no reside solo en la selección del pescado, sino en la aplicación de técnicas culinarias que realzan sus atributos. Cada pieza se convierte en una pequeña obra de arte, donde la temperatura, la textura y el sabor se orquestan con precisión. Las preparaciones varían, desde la pureza de un corte fresco hasta transformaciones más elaboradas:

  • Fresco: La forma más directa de apreciar la calidad del pescado, servido en su estado más puro.
  • Macerado: Inmersión en líquidos (como vinagre o salsa de soja) para infundir sabor y modificar ligeramente la textura.
  • Madurado: Un proceso crucial que potencia el umami, ablanda la carne y concentra los sabores del pescado, revelando perfiles complejos.
  • Fermentado: Aporta notas ácidas y profundas, transformando el pescado en algo completamente nuevo.
  • Quemado en su piel con soplete (Aburi): Un toque de fuego que carameliza la superficie, aportando un aroma ahumado y una textura crujiente mientras el interior permanece tierno.

Estas técnicas se complementan con pinceladas de sabor que son la firma de cada casa: misos caseros que aportan umami, salsas de soja artesanales, toques precisos de wasabi fresco, vinagres especiales y mezclas secretas que elevan cada bocado. Además del mundo marino, los omakase exploran otros ingredientes para diversificar el paladar: distintos tipos de hongos, pickles caseros de frutas y verduras que aportan acidez y frescura, caldos dashi reconfortantes, e incluso, en ocasiones, cortes de carne vacuna de alta calidad, demostrando la versatilidad de la cocina japonesa contemporánea.

El servicio de una pieza por vez es fundamental para mantener la temperatura ideal: el arroz se sirve apenas tibio, mientras que el pescado se mantiene algo más frío, creando un contraste que realza la experiencia sensorial. Romina Roux de Inoue lo expresa con sencillez pero con gran profundidad: “Vos confiás en que te voy a dar lo mejor que tengo para ofrecer.”

El Ritual del Omakase: Más Allá de la Comida

El Omakase no es solo una sucesión de platos, es una experiencia única que se vive en un ambiente particular. La mayoría de los establecimientos están diseñados alrededor de una barra, donde el comensal se sienta frente al itamae. Esta proximidad permite una interacción directa, una suerte de diálogo silencioso donde el chef observa la reacción del cliente, ajustando el ritmo y las propuestas. Las piezas, predominantemente nigiris y sashimis, pero también rolls, tartares, tiraditos o sopas, se sirven una a una, solo cuando la anterior ha sido terminada. Este ritmo pausado permite saborear cada bocado, concentrándose en sus matices.

Los menús Omakase suelen tener una duración definida, generalmente entre una hora y media y dos horas, con una secuencia de 10, 15, 20 o más pasos breves. “Me encanta esa entrega que se da. Como cocinero, sabés cuáles son los mejores productos que tenés cada día. Te das cuenta qué técnica aplicarles para sacarles su máxima expresión. A este estilo yo lo llamo 'omakase en barra', donde el maestro desarrolla el menú completo delante del comensal, te puede ir mostrando qué es lo que hace y te sirve. Es una experiencia única, que rompe la idea de servicio a la europea”, cuenta Pedro Bargero, reconocido chef de Chila y co-creador de Yugo, un omakase de lujo en Pilar.

Omakase en Buenos Aires: Una Guía Esencial

La tendencia Omakase está en pleno auge en la capital porteña, con nuevas propuestas que se suman a los pioneros. Cada lugar ofrece su propia interpretación del ritual, pero todos comparten la devoción por la calidad y la experiencia. Aquí te presentamos algunos de los referentes que están redefiniendo el sushi en Buenos Aires:

  • Club M: Un pionero en la escena Omakase de Buenos Aires, con casi una década de trayectoria.
  • Buri: Manejado con maestría por Marcello El, una barra íntima y detallista en pleno Palermo.
  • Inoue: Un pequeño y delicioso restaurante en Recoleta, con Romina Roux al mando, destacando por su enfoque en el producto local.
  • Kuda: Liderado por Edgardo Kuda, es un referente en la utilización de materias primas y pescados locales, ofreciendo una cocina nikkei argentino-japonesa.
  • Yugo: Una propuesta de lujo en Pilar, nacida de la colaboración entre Pedro Bargero y Andrés Porcel, que lleva la experiencia omakase a otro nivel.
  • Mutsuhito: Un apartado exclusivo del escenográfico Emperador Meiji, que sorprendió con su propuesta omakase.
  • Uni Omakase: Recientemente inaugurado con la asesoría del reconocido sushiman Damián Shiizu.
  • Nozomi: Una próxima apertura en el flamante Mercado de los Carruajes, que sumará su versión omakase en el corto plazo.
  • Ichisou: Un clásico y fantástico restaurante de sushi donde también es posible pedir platos combinados donde el sushiman decide la composición.
  • Mirutaki: Un espacio despojado que permite confiar en la elección del chef para una experiencia auténtica.
  • Nare: Abierto por Federico Jorge, destaca por su ambientación minimalista y una variedad de pescados poco común, como la anchoa fantástica o la trucha madurada.

Federico Jorge de Nare resume la filosofía que une a estos espacios: “Aplicamos este concepto en el servicio, en la ambientación minimalista y principalmente en nuestro gran protagonista, el pescado. El sushi es algo minimalista en sí mismo: apenas unos pocos ingredientes: arroz, vinagre, pescado, soja, sal, azúcar. En esa simplicidad está toda su dificultad, estamos todo el tiempo intentando sacar lo mejor de estas materias primas. Esa es la belleza de todo esto”.

Tabla de Pescados Comunes en Omakase de Buenos Aires

PescadoCaracterísticas para Sushi/NigiriNotas de Sabor y TexturaTemporada Común
CherniaCarne blanca, firme, textura consistente.Sabor suave y limpio, ideal para resaltar aderezos sutiles.Todo el año
CaballaPescado azul, graso, textura tierna.Sabor intenso y distintivo, a menudo ligeramente curado o con un toque de soplete.Verano/Otoño
AnchoaPescado azul pequeño, muy sabroso.Sabor fuerte y salino, textura delicada, generalmente se usa la fresca.Primavera/Verano
BesugoCarne blanca, delicada, magra.Sabor sutil y dulce, ideal para preparaciones minimalistas.Todo el año
LisaCarne blanca, firme y versátil.Sabor suave, se adapta bien a diversas técnicas de preparación.Primavera/Verano
CorvinaCarne blanca, firme, textura magra.Sabor limpio y delicado, muy popular en nigiris.Todo el año
LenguadoPescado plano, carne blanca y muy fina.Sabor muy suave y mantecoso, se deshace en la boca.Todo el año
MeroCarne blanca, firme, sabor medio.Versátil, con buena capacidad para absorber sabores de aderezos.Todo el año
TruchaPescado de agua dulce, carne tierna, algo grasa.Sabor característico, a menudo madurada para realzar su profundidad.Todo el año
Pez LimónCarne firme, de alta calidad.Sabor limpio y refrescante, muy apreciado en la alta cocina japonesa.Verano
BonitoPescado azul, carne mantecosa.Sabor pronunciado y rico, con una textura suave.Verano

Preguntas Frecuentes sobre Omakase en Buenos Aires

¿Qué significa Omakase?

Omakase es un término japonés que se traduce como “se lo dejo a usted”. En el contexto de un restaurante de sushi, significa que el comensal confía plenamente en el chef (itamae) para que elija y prepare el menú del día, utilizando los ingredientes más frescos y de temporada disponibles. No hay menú fijo, cada experiencia es única.

¿Por qué los Omakase de Buenos Aires no usan salmón?

La tendencia en los Omakase de alta gama en Buenos Aires es alejarse del salmón, que fue omnipresente en el sushi argentino por años. Esto se debe a un deseo de priorizar el producto local, explorar la vasta diversidad de pescados y mariscos de las costas argentinas, y fomentar la creatividad del itamae, liberándose de las limitaciones impuestas por la demanda de salmón.

¿Qué tipo de pescados se usan en Omakase en Buenos Aires?

Los Omakase en Buenos Aires utilizan una gran diversidad de pescados y mariscos locales. Algunos de los más comunes incluyen chernia, caballa, anchoa, besugo, lisa, corvina, lenguado, mero, trucha, pez limón (en temporada) y bonito. Además, se emplean mariscos como panopea, calamares, almejas, mejillones y navajas.

¿Cuánto dura una experiencia Omakase?

Una experiencia Omakase en Buenos Aires generalmente dura entre una hora y media y dos horas. El servicio se realiza de forma pausada, sirviendo las piezas una a una, lo que permite al comensal disfrutar plenamente de cada bocado y de la interacción con el itamae.

¿Qué otros ingredientes se utilizan además de pescado en un Omakase?

Además de una amplia variedad de pescados y mariscos, los Omakase incorporan otros ingredientes para enriquecer la experiencia. Esto puede incluir diferentes tipos de hongos, pickles caseros de frutas y verduras, caldos dashi, misos, diversas salsas de soja y vinagres, wasabi, y en ocasiones, incluso carne vacuna o vegetales de estación, todo seleccionado por el chef para complementar el menú del día.

En un Omakase, la incertidumbre es parte del encanto. No se sabe qué vendrá a continuación, si será dulce o salado, un pescado o una carne, un nigiri o un sashimi, frío o caliente. Pero la clave es la misma: no hay que preocuparse, tan solo confiar. Es un viaje culinario donde la sorpresa y la excelencia van de la mano, invitando a los comensales a descubrir nuevos horizontes de sabor y a vivir una experiencia gastronómica verdaderamente inolvidable en el corazón de Buenos Aires.

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